Nuestras vidas de adultos están programadas por nuestras creencias y por nuestra forma de ver las cosas la cual fue aprendida de acuerdo a la forma en que vimos a nuestros padres (y a las personas que nos rodeaban) cuando éramos niños. De ahí en adelante solo hemos ido tomando decisiones en base a lo aprendido y NUNCA nos hemos dado la oportunidad de detenernos y hacernos una sola reflexión la cuál este corto la ilustra de manera HERMOSA.